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25 de septiembre de 2013

Conversión de la moneda extranjera. Según las NIIF

Alcance: Una entidad puede desarrollar tres tipos de actividades:
(a) Transacciones en monedas extranjeras
(b) Operaciones en el extranjero
(c) Presentar sus estados financieros en una moneda extranjera

Determina la conversión de los estados financieros a la moneda de presentación.

La contabilización de los Instrumentos financieros, denominados en una moneda extranjera, y la de coberturas de partidas, en moneda extranjera, se analizan en Instrumentos financieros básicos y Otros temas Relacionados con los Instrumentos Financieros.

Moneda funcional:
Cada entidad debe identificar su moneda funcional. La moneda funcional de la entidad es la moneda del entorno económico primario, en el cual opera la entidad. El entorno económico es aquel en el cual la entidad genera y gasta efectivo. Sin embargo, existen algunos indicadores necesarios para determinar su moneda funcional:
a) la moneda que principalmente influye en los precios de venta de los bienes y servicios (su denominación y liquidación)
b) la moneda del país cuyas fuerzas competitivas y regulatorias determinan principalmente los precios de venta de sus bienes y servicios
c) la moneda en la que se generan los fondos provenientes de las actividades de financiación (emisión de deuda y de instrumentos de patrimonio)
d) moneda en la que, usualmente, se conservan los valores cobrados por las actividades de operación.

Reconocimiento inicial:
En el momento del reconocimiento inicial de una transacción en moneda extranjera, la entidad la registrará aplicando, al monto de la moneda funcional, la tasa de cambio a la fecha de la transacción.

Reconocimiento al final del periodo sobre el que se informa:
Al final de cada periodo sobre el que se informa, se requiere que:
a) Las partidas monetarias se conviertan en moneda extranjera utilizando la tasa de cambio de cierre.
b) Las partidas no monetarias, reconocidas al costo histórico, seguirán siendo medidas utilizando la tasa de cambio a la fecha de la transacción.
c) Las partidas no monetarias, reconocidas al valor razonable, se miden utilizando la tasa de cambio a la fecha en que se determinó el valor razonable.

Las diferencias de cambio, presentadas en la liquidación de partidas monetarias o en la conversión de partidas monetarias a tasas diferentes de las usadas en el reconocimiento inicial, se contabilizan en utilidad o pérdida (excepto la parte de la inversión neta que la entidad tiene en una operación en el extranjero).

Efectos de las variaciones en los tipos de cambio de la moneda extranjera:
a) Partidas monetarias: son el efectivo, así como los activos y pasivos que se vayan a recibir o pagar con una cantidad determinada o determinable de unidades monetarias. Se incluyen, entre otros, los préstamos y otras partidas por cobrar, los débitos y otras partidas para pagar y las inversiones en valores representativos de deuda que cumplan los requisitos anteriores y
b) Partidas no monetarias: son los activos  y pasivos que no se consideren partidas monetarias, es decir, que se vayan a recibir o pagar con una cantidad no determinada ni determinable de unidades monetarias. Se incluyen, entre otros, los inmovilizados materiales, inversiones inmobiliarias, inmovilizados intangibles, las existencias, las inversiones en el patrimonio de otras empresas que cumplan los requisitos anteriores, así como los anticipos a cuenta de compras o ventas.

Inversión neta en un negocio en el extranjero:
En los estados financieros consolidados que contengan un negocio en el extranjero (en este caso, el negocio es una subsidiaria), las diferencias de cambio -presentadas en una partida monetaria que haga parte de la inversión neta de un negocio, en el extranjero de la entidad que informa –se reconocerán, “inicialmente en otro resultado integral y se presentarán como un componente del patrimonio. No se volverán a reconocer otra vez en resultados en el momento de la disposición de la inversión neta”.

Si es apropiado, en este caso, las diferencias de cambio -presentadas en una partida monetaria que haga parte de la inversión neta, en un negocio en el extranjero de la entidad que informa –se reconocerán en los estados financieros de la entidad, o en los estados financieros individuales del negocio en el exterior.

Cambio de moneda funcional:
Cuando se produzca un cambio en la moneda funcional de una entidad, el efecto se reconoce prospectivamente a partir de la fecha de cambio.

Utilización de una moneda de presentación distinta de la moneda funcional. Conversión a la moneda de presentación:
Una entidad no tiene prohibido presentar sus estados financieros en cualquier moneda. Cuando la moneda de presentación es diferente de la moneda funcional de la entidad, ésta deberá convertir todas las partidas de situación financiera y de ingresos y egresos a la moneda de presentación seleccionada.

“Una entidad, cuya moneda funcional no se corresponda con la moneda de una economía hiperinflacionaria, convertirá sus resultados y situación financiera a una moneda de presentación diferente, utilizando los siguientes procedimientos:
a) los activos y pasivos de cada estado de situación financiera presentado (es decir, incluyendo las cifras comparativas), se convertirán a la tasa de cambio de cierre en la fecha de ese estado de situación financiera
b) los ingresos y gastos, para cada estado del resultado integral (es decir, incluyendo las cifras comparativas), se convertirán a las tasas de cambio en la fecha de la transacción
c) todas las diferencias de cambio resultantes se reconocerán en otro resultado integral”.

Conversión de un negocio en el extranjero a la moneda de presentación del inversor:
La plusvalía originada en la adquisición de una operación en el exterior y los ajustes al valor razonable en dicha adquisición, serán reconocidos como activos y pasivos de la operación en el exterior y se convierten a la tasa de cierre.